La gente gime, del portento habla, respinga el culto desgajando al nimio y trae dentro la severa tabla donde saliva su fagot de simio.
¡Oh!, carbonero, en tu carbón pernocto, abrazo el bulto que rechaza el docto.
por José Vidal – Pepín 2007
email: jvidal77@hotmail.com
Gracias por visitarme.